Factores de Yamanaka:
Durante mucho tiempo, la biología aceptó una idea casi dogmática: una célula adulta tenía un destino fijo. Una célula de la piel era piel. Una célula hepática era hígado. Una célula de la retina era retina. Podía envejecer, deteriorarse o morir, pero no podía regresar a un estado más joven ni reescribir profundamente su identidad biológica.
